Actualidad de Impacto

Habitantes de la colonia 24 de Octubre, sin recibir indemnización tras afectaciones por el sismo del 7S

Fluvio César Martínez/IIS
Coatzacoalcos, Ver.

Inclinadas, con cuarteaduras y deterioradas, es como lucen las viviendas ubicadas en la calle Martín Orta Muñiz, del Fraccionamiento 24 de Octubre, ubicado en el Puerto de Coatzacoalcos.

El Terremoto con intensidad de 8.2 en la Escala Richter registrado el pasado 7 de septiembre, ocasionó grietas y daños severos en las casas.

“Las recámaras están cuarteadas por la mitad, el agua pasa por enmedio de la sala y todo adentro, está reclinada, si te metes ya viste que se marea uno y no puede habitar la casa”, señala una habitante de este sector.

El daño se observa a simple vista, no solo en las viviendas, también en la calle principal y banquetas que se hundieron por el movimiento telúrico.

En total suman más de 30 casas dañadas, aunque cerca de siete fueron declaradas por las autoridades como inhabitables.

La mayor parte de los trabajadores petroleros se encuentran todavía pagando el crédito de sus viviendas, mientras la aseguradora con la que concretaron la operación de bienes raíces se niega a responder para pagar por los daños totales.

“La verdad nos están proponiendo el pago de cantidades que dan risa, hay variaciones, a algunos les quieren dar mil 500, a otras 14 mil pesos y al que más le han ofrecido son 21 mil pesos, expresó la señora Brenda Jiménez, quien ha tenido que pagar renta desde hace cuatro meses, ya que tuvo que abandonar su hogar por los daños estructurales del mismo.

Al estar en una pendiente, la mayor parte de las casas han quedado inclinadas, recargándose sobre la estructura vecina.

Este fin de semana se cumplieron cuatro meses del sismo y a pesar que los vecinos han realizado los trámites correspondientes, no reciben respuesta alguna.

Las personas como doña Elda Bravo que aún permanecen en sus viviendas, al no tener un sitio en donde poder guardar sus pertenencias, señalan que diariamente se escucha el tronido de las cadenas de las casas, mismas que en cualquier momento podrían colapsar.

“Yo no tengo a donde ir, familiares cerca no tengo, pero realmente no me puedo ir porque mi hijo está estudiando y acaba de pagar su inscripción, definitivamente no me da para una renta”, denunció.

Esperan el apoyo de las autoridades para que intervengan en este caso que sigue sin resolverse.

Entre más días pases, las viviendas seguirán deteriorándose y los dueños continuarán pagando por casas inhabitables, cuyo costo varía entre 1.2 y 1.5 millones de pesos con financiamiento gracias a su crédito como trabajadores petroleros.

col 24 oct 1

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