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El terremoto del 7 de septiembre les quitó su vivienda que tenía 116 años de haberse construido en Juchitán, Oaxaca

Avisack Douglas/IIS

Juchitán, Oaxaca.- “Duele haber perdido nuestro hogar, porque fue una casa que nuestros bisabuelos Guadalupe Vargas y Luisa López construyeron en 1901 y que ya tenía 116 años, 4 generaciones hemos vivido ahí y que lamentablemente el terremoto nos quitó, pero que gracias a Dios, estamos vivos”, expresó Ana Luisa Espinoza Robledo de 54 años de edad, quien duerme a mitad de calle, bajo unas lonas, en donde está a la espera de sanar las fuertes heridas física a causa de los escombros que cayeron sobre ella.

Su histórica vivienda, estaba en la primera calle de Colón y avenida Juárez en la Sección Cuarta; ahí vivía con su hermana y su sobrino; esa noche del 7 de septiembre, recuerda que el pequeño y su madre, terminaban la tarea escolar, antes de irse a la cama; cuando el fuerte terremoto los sorprendió al igual que a cientos de familias; “yo corrí a ver a mi hermana y mi sobrino, nos cubrimos en el arco de una puerta grande, pedazos de techo, cayeron en los dos lados; cuando pasó y quise salir, me caí y me cayeron escombros encima; con ayuda de vecinos, me sacaron”, platica.

Dijo que varias horas después, logró ser atendida por un doctor, pues la emergencia en ese momento era mucha y los servicios médicos no se daban a basto; su pierna derecha y la espalda fueron seriamente lesionados; a poco más de un mes, aún no puede caminar, pero tiene la fe, de que muy pronto volverá a valerse por sí sola y con ello, dijo, podrá ayudar a su hermana en la edificación de un nuevo hogar; aunque los recuerdos de su antigua casa, siempre estarán presentes sostuvo Ana Luisa, al tiempo de entristecer su mirada.

Dos camas, una mesedora, unas cajas con un poco de ropa, un par de sillas de plástico, es lo que pudieron rescatar de entre los escombros y que fueron colocados a mitad de calle, bajo unas lonas, ahí, pasan los días y noches a la espera de que la ayuda del Gobierno llegue, para terminar de demoler lo que quedó de su vivienda y de esa forma recuperar el terreno, dónde nuevamente construirán una casa, pero el apoyo va lento, a veces se desesperan, sin embargo entendieron, que son muchas las familias que están en la misma situación.

“Nos dieron un folio para la demolición, pero todavía no vienen, mi hermana quiso hacerlo a parte, pero le cobraron muy caro, por eso mejor hay que esperar; solo sacamos lo que se pudo y aquí estamos”, agregó; al tiempo de agradecer a las familias que le ayudaron con la estancia en sus viviendas al principio de su lesión y luego de salir del hospital, pero que finalmente, decidieron acampar en la calle, cerca de su hogar reducido a escombros, pues ahí, está cerca el doctor, quien le ayuda con las consultas y análisis a muy bajos costos, además del apoyo alimentario de sus vecinos.

El miedo, está presente, pues las réplicas continúan, pero con los ojos llorosos agrega que su casa ya la perdieron, que ahora rezan por que ya no ocurra algún fenómeno natural mayor, que dañe aún más a las familias de Juchitán en Oaxaca.

Fotos: Avisack Douglas

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